Actos I.C.A. 8 de Marzo

Relatos pola Igualdade:

Relato 1: Ganador. Carlos Fernández García

Cando a miña nai se quedou embarazada, o seu xefe púxose irado e xurou non voltar a contratar mulleres. Eu era aínda un cativo cando se comezaron a barruntar as medidas de conciliación e, como a parella traballaba, unha tía avoa tivo que coidar de min. Certo é que se a esta lle xurdía calquera problema acudía a miña nai, pois programar tarefas domésticas non era compartillado polos meus pais. De feito, meu pai sempre se gabou de non ter cambiado un cueiro, mais cada oito de marzo atavía, conscientemente, o seu traxe de avogado cunha gravata morada para ir aos xulgados. Pola contra, miña nai esfórzase por fender esa barreira educativa formándose nunha restra de cursos de igualdade, malia que segue tecendo roupiña rosa para a nosa filla, alardea coa boca pequena do “neneiro” que lle saín ou felicita só a nora pola ben que temos a casa.

 

Relato 2:

Me despierto sudando y pensando: era hoy el día que tenía un juicio? Ah no, que hoy es domingo, casi me veo vistiéndome a toda prisa y cogiendo el coche para ir dirección a los Juzgados.

Todos y cada uno de los días hábiles de nuestra vida laboral procedemos, no sin dificultad, a programar nuestra jornada entre juicios, clientes, estudio del asunto, y no nos podemos olvidar de la conciliación familiar, la integración de todo ello nos hace ser casi unos seres extraordinarios.

En un día normal llegar a tiempo a una vista, una declaración, una cita previa concertada electrónicamente... es, muchas veces, una tarea titánica porque con sinceridad de nada sirven las notas, las agendas o las apps recordatorias sino que solamente utilizamos el arte de recordar lo trabajado y estudiado sin olvidar nada de lo que en nuestro cerebro hemos archivado, relegando a un segundo plano todo lo demás, hasta salir de ese momento, en el que todo vuelve a entremezclarse.

Nuestro día a día nos hace ser conscientes de que hemos de derribar esa barrera que existe todavía actualmente y eso sólo se consigue trabajando todas y todos en el mismo sentido, de la mano de la igualdad real y efectiva, no la impostada y fingida y así podremos disfrutar de lo más importante que tenemos LA VIDA junto a quienes nos acompañan en este viaje etéreo.

 

Relato 3:

Mi amiga PEPI está casada y tiene tres niños pequeños.

Ella trabaja en los Juzgados, en horario de mañana y su marido Juan también funcionario y con igual horario matinal.

Por ello, por las mañanas, tienen contratada a una asistenta, y PEPI tiene que programar lo que necesita que le haga, siendo lo primordial el cuidado de sus niños.

Juan, pese a los tiempos que corren, parece de la vieja escuela. Al ser hijo único, su madre debió traerlo en palmitas.

PEPI trata de hacerle ver que ella sola no puede con todo y que han de buscar una fórmula para la conciliación de la vida familiar ya que la igualdad entre los cónyuges debe primar, para que la situación no se complique y genere una barrera entre ambos.

Juan, ante la evidente razón que piensa reconoce a su esposa, empieza a colaborar, de momento, menos que más.

 

Relato 4:

Asistí al Juzgado esa mañana y la vista se celebró en hora, sin retrasos... . No hubo barreras ni impedimentos para ello. Mis hijos los pude dejar en el colegio a su hora pues la escuela, de 8:30h a 15:00h, me permite conciliar mi profesión en términos de igualdad con mi pareja, a quien la dirección de la empresa, ya hace años, le avanzó que puede elegir su jornada laboral compatible con la mía, o teletrabajar. Todo lo podemos programar...

De repente un sonido abrupto, pero familiar,perturbó mi frágil descanso, dándome de bruces con la realidad. Eran las 7 de la mañana y había tenido un sueño feliz. Solo se trataba de eso, un feliz sueño.

 

 

Debuxos pola Igualdade